Las energías

Siempre me consideré una persona mística, me gusta pensar en las energías de las personas, compartir las mías y llenarme de las del resto. Es cierto que uno atrae lo que quiere si lo siente y lo piensa con ganas. Por mucho tiempo quise atraer algo que creo que no era para mí. Como si el universo me diera muchas opciones y yo sin saber cuál escoger, entonces me quedaba simplemente abrumada con todo lo que me llegaba. 


Hoy me siento diferente. Es cierto que tuve en la mañana una sesión con una vidente, brujita, como le quieran llamar. Me leyó de una manera que me sorprendió. Tomaré con pinza muchas cosas, pero también me abrió los ojos a algunas otras que sentía que estaba estancada en mis pensamientos. Me habló de un divorcio energético, que era eso lo que notaba que necesitaba, que seguía ligada a mi ex pareja de la cual sigo teniendo mucha cólera o resentimiento y creo que es cierto. Por mucho tiempo me levantaba de la cama con mal humor o resentida con la vida y no sabía por qué era. Tampoco sé si es del todo por la aún conexión que tengo con él (de parte de mis energías) pero definitivamente en algo influye. Trataré de poner en palabras lo que me hizo sentir para ver si puedo soltar algunos sentimientos. 

Lo más profundo que siento es que yo no debí tener una relación con esa persona, no porque fuese mala persona ni mucho menos sino porque debí tener primero una relación sana conmigo misma. Él llegó en un momento de mi vida que yo necesitaba conocerme, encontrarme, viajar, explorar. Vino y él decidió quedarse. Se incluyó rápidamente en mi vida, con mi familia y amigos sin darme cuenta si yo la quería o debía compartir en ese momento. No me siento culpable de haberlo dejado entrar, creo que fue muy valiente de mi parte decirle que sí a muchas cosas, como decirle que sí venga a mi viaje al otro lado del mundo, cuando en el fondo, sabía que debía decir que no, pero creo que me entusiasme, estaba enamorada y/o ilusionada con su energía y su vitalidad por viajar, eso admiré de él por mucho tiempo. Admiré su creatividad, me sorprendía como tenía ideas tan novedosas que se unían muy bien con las mías. Hablábamos mucho de muchos temas, se podría decir que hasta hablábamos nuestro idioma. Esa conexión de pertenecer a una relación en la que me sentía 100% yo y cómoda fue lo que más me costó dejar. En mi mente, quería pensar que duraría para siempre, viajamos y todo se sintió tan cómodo y natural que hasta conversábamos de que “esto era lo que significaba ser feliz”, “que por fin me había encontrado” (esto me lo repitió una y otra vez). 

Ahora que pienso en esa frase, pienso que él nunca me encontró porque faltaba que yo me encuentre. Yo no era una persona que alguien tenía que “encontrar” como si estuviese perdida. Felizmente no me sentía así, pero sí lo sentí cuando decidió terminar con la relación. Me sentí perdida y me dolió fuerte porque me di cuenta que me necesitaba encontrar yo y que nadie más debía hacerlo y todo el tiempo que pensaba que lo había logrado era porque él me lo decía, no porque yo lo sentía. 

Me sentí muy sola cuando me terminó. No sentí que me derrumbaba, sino me sentí perdida justamente, engañada también quizás con tantas promesas que era fuertes e intensas pero que se fueron rápido. Ahora pienso si estuve engañada por él o porque yo quise ver y sentir algo que no sentía conmigo misma. Me sorprendió haber estado con una persona que tenía muy oculto sus sentimientos hacia mí y sobre todo hacia su vida y hacia él.  Él tenía muchos temas que solucionar y trabajar que por mucho tiempo pensé que yo podía ayudarlo, pero no dependía de mí y eso fue algo que entendí mucho tiempo después. Lo entendí porque yo tuve que aclararme el panorama, no lo vi claro al principio, pero con ayuda, terapia, mi familia, amigos me fui dando cuenta lo que había sucedido. Y es que ambos teníamos muchos temas que trabajar cada uno por separado y él fue el que se dio cuenta primero. Quizás funcionó para ambos encontrarnos, sumarnos y ayudarnos con nuestra energía a mejorar, pero llegó a su tope y se tenía que terminar. 

Me dolió mucho tener muchos recuerdos y haberme proyectado tanto en mi relación. Una proyección que él hizo y con mi entusiasmo, yo también ayudé a que se infle. Considero que soy una persona que me ilusiono rápido si me ilusionan con muchos planes que coinciden con mis planes de mi futuro. Él hizo eso, hablándome de hijos, familia, viajes al otro lado del mundo, trabajos que tengan que ver con creatividad, en ese mundo nos encontramos y nos acompañamos. 

Hoy quiero decir que lo suelto. No quiero tener más rabia ni resentimiento, quiero que aprenda y madure y crezca como persona porque es lo que yo quiero y voy a hacer para mí. Estoy en la búsqueda de lo que me da tranquilidad y paz y quiero comenzar por soltar todas las amarguras que tengo. Hoy lloro porque siento que tenía guardado mucho, no de una manera consciente. Pero estoy tranquila en el proceso de mi búsqueda personal, conociéndome internamente y externamente (porque hasta me di cuenta que con disciplina mi cuerpo también me gusta más). Aprendiendo a hacer y que me guste el deporte y tener una rutina que me sume. Manteniendo el contacto con mis amigas y amigos de toda la vida, interesándome en sus vidas y viendo la mía (tratando de no compararme). 

Le tengo miedo al amor en general, eso es cierto. En relacionarme con gente para cualquier tipo de amistad. Tengo aún una desconfianza que trabajar, por malas experiencias pasadas (tanto de relaciones con enamorados como de una ex mejor amiga). Pero tengo ganas también de abrirle las puertas. De conocer y que me conozcan, no arrastrando nada malo de nadie, sino llevándome lo positivo y agradeciendo por todo lo que viví. Los viajes volverán y volveré a sentir esa libertad que anhelo tanto de mi último viaje por Asia. Si me iré sola o acompañada, nadie sabe, pero quiero esperar ese viaje siendo una persona más completa yo, sin necesitar que alguien venga a crearme un viaje soñado (como lo hizo mi ex pareja) o que me acompañe para que no me de pánico salir de mi zona de confort. Entiendo a veces es necesario salir sola de esa zona y enfrentarme al mundo y darme cuenta que puedo sola. 

Hoy, 30 de septiembre del 2021 estoy sola en mi departamento de punta hermosa. Quizás por ser cumple 33 de mi hermano, estoy sensible y me nació escribir, pero me siento bien. Necesitaba escuchar qué era lo que el universo sentía o veía en mí para poder aterrizar mis teorías. Otras hipótesis que escuché hoy por la mañana, me las tomaré a la broma (en el buen sentido) como un juego en el que yo soy protagonista, pero también decido mis jugadas. 

También me dijo que estaba bendecida, y que proyecte el éxito porque ya está en mí, solo me la tengo que creer. Me quedo con esto y fluir para adelante. Mis mejores deseos para todos los que llegaron a mi vida para enseñarme algo y se fueron y para los que se quedaron y bienvenidos l@s que vengan! 

Comentarios

Entradas populares